Mujeres que inspiran: Elena Lodos, de ingeniera a naturópata

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“La naturopatía es la consecuencia en salud de una crianza respetuosa”, Elena Lodos


Conocimos a Elena cuando nuestros primeros hijos eran muy chiquititos, unos recién nacidos. Nos topamos con ella, como no podía ser de otra manera, buscando y haciendo tribu en un grupo de postparto. Desde entonces hemos continuado vinculadas y hemos ido compartiendo las vivencias de nuestras maternidades y nuestras familias, el crecimiento de nuestros hijos,  los retos y las alegrías, nuestros proyectos y nuestro camino como madres y mujeres. 

Os la presentamos hoy, como primer capítulo de una serie de entrevistas a mujeres poderosas, porque nos parece una mujer que inspira, que está en constante crecimiento y que ofrece un montón de conocimiento útil para una crianza sana y consciente.

Elena es naturópata y se ha ido especializando en bebés, niños y mujeres desde que se quedó embarazada hace 6 años. Su ocupación profesional, que desarrolla principalmente en la zona de Tortosa y alrededores, se divide en tres bloques principales: la gestión del estrés infantil, por medio de charlas-talleres para adultxs en relación con niñxs de todas las edades; el acompañamiento y empoderamiento de las mujeres durante la fase de la maternidad, a través de los grupos de postparto y de crianza; así como la responsabilización y potenciación de la salud a través de la naturopatía y el coaching en salud. Podéis ver todas sus actividades y servicios en  ww.cuerpomenteyemocion.net  o su página de facebook Cuerpo, Mente y Emoción

Realiza esta actividad profesional pocas horas a la semana, aún, ya que compagina el tiempo que le queda formándose (a distancia y poco a poco, ahora en psicología) y dedicándose a la crianza de sus hijos junto a su pareja, que también se está reconvirtiendo. Nos cuenta que “es una decisión familiar. Sopesamos pros y contras, y nos dimos cuenta de que estar juntos era más importante para nosotros que tener un buen trabajo e ingresos consecuentes, a costa de estar muchas horas fuera de casa. No es siempre fácil, pero estamos muy contentos de esta elección que hicimos, que hacemos cada día.”

Elena estudió ingeniería de edificación en Alemania, especializándose en materiales sostenibles, construcción ecológica y arquitectura bioclimática. Mediante el ejercicio de su profesión, se mantuvo siempre en contacto con la naturaleza. Pequeños problemas repetitivos de salud, la llevaron a consultar con un naturópata. “Ese fue mi primer contacto con la naturopatía, la apliqué y funcionó, así que decidí empezar a formarme como naturópata, pensando primero en una herramienta para fomentar mi salud.”

La naturopatía entonces la acompañó en el embarazo, parto y postparto de Lucas, su primer hijo. Y siguió aprendiendo más y más sobre ello. “Cuando integré la naturopatía en mi vida, aprendí a confiar en la autocuración por medio de la regulación propia del cuerpo cuando le damos lo que necesita: una alimentación sana y unos hábitos saludables. Cuando llegaron mis hijos, eso me hizo estar receptiva a confiar en ellos, a abrirme al respeto de sus propios ritmos, a educarlos en la autonomía. Podemos poner como ejemplo a esas personas que se empeñan en desayunar café con leche, a pesar de que saben o intuyen que no les sienta demasiado bien. Podemos insistir, pero nuestro cuerpo siempre nos hará saber que no está de acuerdo, y nos seguirá mandando las señales oportunas: diarreas, dolores de barriga, de cabeza, malestar… Podemos decidir escuchar a nuestro cuerpo y confiar, o no, y en este caso, las consecuencias pueden ser catastróficas: colon permeable, síndrome del intestino irritable… Con la crianza es parecido. Podemos no escuchar a nuestros niños y niñas, y tratarlos como nos pauta la sociedad, en desconexión total con sus necesidades y, a veces, hasta con las nuestras, obligándoles a comer, a dormir solos y a oscuras, o castigando y recompensando… O podemos escucharles, conectar, inspirarnos y darnos la ocasión de reconvertirnos, respetando sus necesidades y su desarrollo. Aunque por ahora, las consecuencias son menos visibles o demostrables, pueden llegar a ser muy catastróficas también: TDAH, trastornos de la alimentación, depresión, adicciones… De hecho, creo que la naturopatía es la consecuencia en salud de una crianza respetuosa.”

 

La crianza intensiva de Lucas, los cambios de país y un aborto espontáneo la hicieron querer saber más sobre la condición humana, y fue entonces cuando inició estudios en psicología. Después del nacimiento de Diego, su segundo hijo, siguió formándose y ¡hasta hoy! Le fascina la psicosomática y la gestión del estrés infantil. Cuando le preguntamos, define tres factores que estresan a nuestros hijos: la alimentación, el entorno – es decir, donde vivimos, la contaminación visual, auditiva y química, la escuela a la que van, el tiempo que les dedicamos – y el adultocentrismo, que hace caso omiso a lo que la neurociencia comienza a demostrar sobre el sistema neurológico, y no nos deja ver al niño como lo que es: una persona en desarrollo y no un adulto en miniatura. Interpretamos sus acciones desde una mirada adulta, sin darnos cuenta de que los niños hablan otro idioma. Un ejemplo es esa situación en la que tu hija se cae y, para que no llore, le dices que no ha pasado nada. Bueno, puede que para ti no haya sido mucho, puedes incluso pensar que ‘exagera demasiado para atraer tu atención’ y esto puede incluso molestarte, pero si lo observamos desde la visión y la experiencia de la niña, podemos ver lo siguiente: ella estaba corriendo, súper contenta, quizás persiguiendo una paloma, y de repente, se tropieza con una piedra o su propio pie. Se ha sorprendido, no se lo esperaba, además, puede que tenga vergüenza de haberse caído delante de otros niños o de su padre, al que siempre quiere impresionar. No vio la piedra, o no consiguió poner los pies en el sitio adecuado, así que puede sentirse torpe, y además, se raspó la rodilla y las manos, y eso genera dolor en su cuerpo, y ¡sangre roja! ¿Cómo todo eso puede ‘no ser nada’?”

Para Elena, este desconocimiento del pensamiento infantil es lo que le lleva a considerar que antes de ser padres y madres deberíamos recibir información durante el embarazo no sólo sobre el parto sino también, y especialmente, sobre cómo es el desarrollo infantil: “La biología no se puede cambiar, tener información sobre qué es un niño y cómo se desarrolla su cerebro es primordial para acompañarlos e intentar así que se conviertan en adultos con gran autoestima y empatía, seguridad en sí mismos, pensamiento crítico y felices. Además, cada vez que en momentos de crisis o rabietas nos mantenemos serenos y les hablamos a nuestros hijos entendiendo lo que les está pasando, validando y explicando sus emociones, también les estamos enseñando a relacionarse. Somos ejemplo puro y duro. Cuando establecemos relaciones de poder, ellos las aplicarán también con los demás.”

Elena disfruta mucho acompañando a madres en grupos de postparto, dando lugar a espacios de encuentro, de diálogo y de información contrastada “pensados para empoderar a las madres, compartiendo información útil y diferentes visiones sobre la crianza y los niños, siempre desde el respeto y la asertividad.” También invita a los padres a participar: “Alejamos a los hombres de nosotras, con la excusa de que no saben por lo que estamos pasando, de que no entienden tanto cambio y efecto hormonal. ¿Y después queremos que compartan la crianza y que lo hagan a nuestra manera? Mientras antes incluyamos a los hombres en los procesos familiares, más acompañadas estaremos, antes se responsabilizarán y más fácil será compartir luego. Y seguro que disfrutan con ello.”

Por último, le pedimos que nos dé 5 palabras que le vengan a la mente sobre ser madre hoy y nos dice: presión, fuerza, autocrítica, paciencia y reinvención.


Si quieres contactar con Elena: www.cuerpomenteyemocion.net o en su página de Facebook: Cuerpo, Mente y Emoción.

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